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¿Cómo se puede retrasar el pago de una hipoteca o de un crédito no hipotecario por el coronavirus?

Última revisión:
Última revisión: 28 de abril 2020
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Categoría: Actividad comercial
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Una de las principales medidas aprobadas por el gobierno ante la situación actual provocada por el coronavirus es la posibilidad de solicitar tanto la moratoria o la suspensión del pago de las cuotas hipotecarias como de créditos no hipotecarios (como pueden ser préstamos personales, contratos de renting, contratos de leasing, etc.).

Esta moratoria puede ser solicitada tanto por el/los deudor(es), es decir, las personas titulares de la hipoteca o del crédito no hipotecario, obligados al pago de sus cuotas, o bien por el/los avalista(s) sobre hipotecas o créditos no hipotecarios.

En todo caso, para poder disfrutar de esta moratoria o suspensión del contrato, se deberán cumplir con una serie de requisitos que se mencionarán a continuación.

1. Características de los créditos sobre los que se puede solicitar la moratoria

Como se ha indicado anteriormente, es posible solicitar la moratoria o suspensión del pago de tanto créditos hipotecarios (hipotecas) como de créditos o préstamos no hipotecarios. A continuación, se indicarán las características que deberá cumplir cada uno de estos.

1.1 Características de los créditos hipotecarios (hipotecas) sobre los que se puede solicitar la moratoria

Los deudores hipotecarios o avalistas podrán solicitar la moratoria del pago de cuotas o la suspensión de los avales siempre que la hipoteca recaiga sobre:

  • la vivienda habitual del deudor hipotecario o del avalista que solicita la suspensión del aval, es decir, la vivienda en la que reside junto a su familia;
  • el inmueble (nave industrial, oficina, local comercial, etc.) donde desarrolla su actividad el deudor hipotecario o el avalista en el caso de que sea un trabajador autónomo o un empresario; y,
  • sobre una vivienda distinta a la habitual del deudor hipotecario o del avalista siempre que se encuentre en alquiler.

Si la hipoteca no cumple alguno de los requisitos anteriores, no será posible solicitar la moratoria de sus cuotas a pesar de que el deudor o avalista cumpla con los requisitos económicos que se mencionarán posteriormente.

1.2 Características de los créditos no hipotecarios en los que se puede solicitar la moratoria

Los deudores o avalistas podrán solicitar la moratoria de todo tipo de préstamos que hayan recibido por parte de entidades financieras o bancarias en los que no se incluya una hipoteca como garantía. A modo de ejemplo, se podrá solicitar la suspensión de los siguientes tipos de contratos de préstamo o de financiación:

  • préstamos personales (cualquier tipo de préstamo otorgado por un banco o entidad financiera, como pueden ser préstamos para los estudios, para la compra de un coche, para llevar a cabo una reforma, etc.). Se trata de préstamos en los que no se exige establecer una hipoteca como garantía a la entidad bancaria;
  • préstamos al consumo (incluye los denominados "microcréditos" o préstamos de pequeñas cantidades, así como préstamos para la compra de bienes de consumo como ordenadores, para la realización de viajes, etc. Se incluyen los préstamos o contrato de compra a plazos otorgados por entidades financieras relacionadas con grandes superficies);
  • contratos de leasing (también conocido como contrato de arrendamiento financiero);
  • contratos de renting (similar al leasing pero sin opción de compra del bien financiado al término del contrato);
  • contratos de tarjetas de crédito o similares establecidos con entidades bancarias.

En todo caso, como se ha indicado anteriormente, esta lista no es exhaustiva, por lo que se podrá solicitar esta moratoria sobre cualquier otro tipo de crédito no hipotecario, siempre que se cumplan con los requisitos económicos que se mencionarán en el apartado siguiente.

2. Requisitos económicos del deudor o avalista necesarios para solicitar la moratoria

Para solicitar la moratoria o suspensión de los créditos indicados en el apartado anterior, el titular del crédito (deudor) o el avalista deberá encontrarse en una situación de vulnerabilidad económica. El deudor o avalista se encontrará en una situación de vulnerabilidad económica en los siguientes casos:

2.1 Situación de desempleo o caída sustancial de ventas del deudor o avalista

Podrán solicitar la moratoria todos aquellos deudores o avalistas que pasen a estar en situación de desempleo por la crisis del coronavirus o, en el caso de ser empresarios o trabajadores autónomos, sufran una pérdida sustancial de sus ingresos o una caída sustancial de sus ventas.

Se entenderá que se ha producido una caída sustancial de las ventas cuando esta ascienda al menos a un 40% respecto a las ventas anteriores al inicio de la pandemia.

2.2 Situación económica de los miembros de la unidad familiar del deudor o avalista

Se podrá solicitar esta moratoria o suspensión en el caso de que los ingresos de los miembros de la unidad familiar del deudor o avalista no superen, en el mes anterior a la solicitud de la moratoria, el límite de tres veces el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples mensual (IPREM). De esta forma, se podría solicitar siempre que los ingresos mensuales del deudor o avalista no supere la cantidad de 1.613,52 euros.

En todo caso, este límite se podrá aumentar en los siguientes casos:

  • Este límite se incrementará en 0,1 veces el IPREM por cada hijo a cargo en la unidad familiar del deudor o avalista. El incremento aplicable por hijo a cargo será de 0,15 veces el IPREM por cada hijo en el caso de unidad familiar monoparental (hijo que vive únicamente con el padre o la madre).
  • Este límite se incrementará en 0,1 veces el IPREM por cada persona mayor de 65 años miembro de la unidad familiar.
  • En caso de que alguno de los miembros de la unidad familiar tenga declarada una discapacidad superior al 33 por ciento, situación de dependencia o enfermedad que le incapacite de forma permanente para realizar una actividad laboral, será de 0,4 veces el IPREM, sin perjuicio de los incrementos acumulados por hijo a cargo.

Por otro lado, también será posible solicitar esta suspensión cuando la cuota del préstamo, incluidos sus gastos relacionados (por ejemplo, el coste del seguro de vida ligado con el préstamo), resulte superior o igual al 35 por cien de los ingresos netos (ingresos tras descontar los correspondientes impuestos) que perciba el conjunto de los miembros de la unidad familiar del deudor o avalista.

Por último, se podrá solicitar la suspensión del contrato cuando, a consecuencia de la emergencia sanitaria, la unidad familiar del deudor o avalista haya sufrido una alteración significativa de sus circunstancias económicas. En concreto, en el caso del deudor, se entenderá que se ha producido una alteración significativa de las circunstancias económicas cuando la cantidad a pagar como cuota del crédito sobre la renta familiar se haya multiplicado por al menos 1,3.

En relación con lo anterior, se entenderá por unidad familiar la compuesta por el deudor o avalista, su cónyuge no separado legalmente o pareja de hecho inscrita y sus hijos, con independencia de su edad, que residan con el deudor o avalista. Se incluyen las personas vinculadas por una relación de tutela, guarda o acogimiento familiar y su cónyuge no separado legalmente o pareja de hecho inscrita, que residan con el deudor o avalista.

3. Pasos a seguir para solicitar la moratoria a la entidad bancaria o financiera

El deudor o avalista podrá solicitar la moratoria en el pago de una hipoteca o de cualquier crédito no hipotecario mediante la preparación y envío de (i) una solicitud de moratoria de una hipoteca por el coronavirus en el caso de que se desee solicitar sobre una hipoteca, o bien mediante la preparación de (ii) una solicitud de moratoria de crédito no hipotecario por el coronavirus para los restantes tipos de préstamos. La solicitud correspondiente se deberá enviar a la entidad bancaria o financiera que concedió el crédito. Además, junto a esta solicitud, se deberá adjuntar la documentación que se indica en el siguiente apartado.

3.1 Documentación que se deberá adjuntar a la solicitud de moratoria

La situación por desempleo del deudor o avalista se justificará mediante el certificado emitido por la Tesorería General de la Seguridad Social, donde figure la cuantía mensual que se percibe en prestaciones o subsidios por desempleo. En el caso de cese de actividad por parte de trabajadores autónomos, esta circunstancia se justificará mediante el certificado emitido por la Agencia Tributaria (o por la agencia correspondiente en el País Vasco y Navarra), donde se declare el cese de actividad (modelo 036).

En lo referido a los créditos hipotecarios, el número de personas que residen en la vivienda habitual sobre la que se solicita la moratoria de la hipoteca se podrá justificar mediante:

  • El libro de familia o documento donde se acredite la constitución de pareja de hecho.
  • El certificado de empadronamiento donde se recoja el total de residentes en la vivienda emitido en los últimos seis meses.
  • La declaración de dependencia o de incapacidad permanente donde se recoja la dependencia respecto del deudor de uno o varios miembros de su unidad familiar.

Por otro lado, la propiedad de la vivienda habitual se podrá justificar con uno de los siguientes documentos:

  • Nota simple emitida por el Registro de la Propiedad.
  • Copia de las escrituras de compraventa de la vivienda habitual donde se recoja la concesión del préstamo hipotecario.

En el caso de que se solicite la moratoria de la deuda hipotecaria sobre una vivienda en alquiler, se deberá aportar el correspondiente contrato de arrendamiento.

Si no se dispone de los documentos anteriores por la imposibilidad de salir del domicilio por cuarentena, el deudor o avalista podrá firmar (i) una declaración responsable del deudor hipotecario o avalista (en el caso de moratorias sobre hipotecas) o bien (ii) una declaración responsable del deudor no hipotecario o avalista (en el caso de los créditos o préstamos restantes) donde se indique su cumplimiento de los requisitos para poder sujetarse a esta moratoria. En todo caso, a pesar de la firma de una declaración responsable, estos documentos se deberán facilitar a la entidad financiera en el plazo de un mes desde el día en que termine el estado de alerta declarado en relación con el coronavirus.

Por último, en el caso de que se firme una declaración responsable, y se demuestre posteriormente que el deudor o avalista no cumplen con los requisitos para solicitar la moratoria, la entidad bancaria podrá reclamar al deudor el pago de las cuotas suspendidas, más la correspondiente indemnización por los daños que le haya podido ocasionar a la entidad y el reembolso de todos los gastos en los que haya podido incurrir para procesar la suspensión del crédito.

3.2 Plazos para la presentación de la solicitud ante la entidad bancaria o financiera

La solicitud de moratoria se podrá enviar a la entidad bancaria o financiera desde el día 1 de abril, y hasta un mes desde la fechan en la que termine el estado de alarma. Por otro lado, la misma se podrá enviar por correo, burofax, por e-mail a la cuenta facilitada por el entidad financiera o presencialmente en la oficina correspondiente (dado que las entidades financieras permanecerán abiertas durante el estado de alarma).

4. Consecuencias de la aprobación de la moratoria

Una vez recibida la solicitud por parte de la entidad bancaria junto a la documentación correspondiente, la misma estará obligada a iniciar la moratoria o suspensión que se extenderá por un período de tres meses, pudiendo este plazo extenderse en el futuro si así se acuerda por el gobierno. Durante este periodo, el deudor no estará obligado a realizar el pago de las cuotas y al avalista no se le podrá exigir la ejecución de su aval. El contrato permanecerá vigente con las mismas condiciones pactadas en su firma, y no se podrá establecer ningún tipo de sanción o añadir intereses de demora adicionales por parte de la entidad financiera.

Por último, esta petición no implica en ningún caso el perdón de parte de la cantidad adeudada, sino que se únicamente se paralizará el contrato durante el período de tres meses indicado, reiniciándose con la misma cantidad adeudada una vez que finalice el período de moratoria o suspensión.

5. Conclusión

Los deudores o avalistas de hipotecas o de créditos no hipotecarios podrán solicitar una moratoria o suspensión en el pago de sus cuotas por un período total de tres meses.

Para poder solicitar esta moratoria, se deben tener en cuenta los siguientes puntos:

  • En el caso de que se solicite la moratoria de una hipoteca, la misma deberá recaer sobre la vivienda habitual del deudor o avalista, el inmueble (p. ej. local comercial, nave industrial, etc.) donde realiza su actividad profesional el deudor o avalista, o sobre una vivienda que, aun no siendo la de residencia habitual, se encuentra alquilada.
  • El deudor o avalista deberá encontrarse en una situación de vulnerabilidad económica derivada de consecuencias económicas provocadas por el coronavirus.
  • El deudor o avalista deberá justificar su situación de vulnerabilidad económica, pudiendo firmar una declaración responsable de su cumplimiento en el caso de no disponer de la documentación necesaria para probarlo. El deudor o el avalista será responsable en el caso de firmar una declaración responsable aun cuando no cumpla con los requisitos.

Esta solicitud se podrá enviar a la entidad bancaria o financiera desde el día 1 de abril de 2020 y hasta un mes desde la fecha en la que termine el estado de alarma.

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