Subir
Solicitud de moratoria de crédito no hipotecario por el coronavirus Rellenar el modelo

Solicitud de moratoria de crédito no hipotecario por el coronavirus

Última revisión
Última revisión 13/07/2020
Formatos
Formatos Word y PDF
Tamaño
Tamaño 1 a 2 páginas
Rellenar el modelo

Información sobre el modelo

Última revisión: 13/07/2020

Tamaño: 1 a 2 páginas

Formatos disponibles: Word y PDF

Opción: Ayuda de un abogado

Rellenar el modelo

¿Cómo funciona?

1. Elegir este modelo

Empieza haciendo clic en "Rellenar el modelo"

1 / Elegir este modelo

2. Rellenar el documento

Contesta a algunas preguntas y tu documento tipo se creará automáticamente.

2 / Rellenar el documento

3. Guardar - Imprimir

¡Tu documento está ya listo! Lo recibirás en los formatos Word y PDF. Lo podrás modificar.

3 / Guardar - Imprimir

Consultar a un abogado

Puedes optar por recurrir a los servicios de un abogado después de haber rellenado el documento.

Consultar a un abogado

Solicitud de moratoria de crédito no hipotecario por el coronavirus

Una de las medidas incluidas en el Real Decreto-ley 11/2020, de 31 de marzo, por el que se adoptan medidas urgentes complementarias en el ámbito social y económico para hacer frente al COVID-19 es la posibilidad de solicitar a la entidad bancaria correspondiente la suspensión temporal de un contrato de crédito no hipotecario o de un aval sobre este tipo de contrato. A través de este documento, se podrá solicitar dicha suspensión de acuerdo a las condiciones establecidas por el gobierno.

 

  • ¿Qué tipo de créditos no hipotecarios se pueden suspender?

Se podrá suspender el contrato por parte de deudores o avalistas de todo tipo de créditos no hipotecarios (es decir, cualquier crédito que no esté garantizado con una hipoteca) otorgada por cualquier tipo de institución financiera (ya se un banco, una sociedad financiera, una caja de ahorros, etc.).

Dentro de los créditos no hipotecarios se incluirían, entre otros, los préstamos personales (préstamos otorgados por cualquier banco o entidad financiera que no incluyen una hipoteca), préstamos al consumo (p. ej. microcréditos, contratos para la compra de bienes de consumo otorgado por grandes almacenes o supermercados, préstamos para la financiación de vehículos, etc.), contratos de arrendamiento financiero o leasing, contratos de renting, tarjetas de crédito.

 

  • ¿En qué consiste la suspensión de un crédito no hipotecario?

Esta suspensión supone el retraso o congelación en el pago de las mensualidades derivadas de la devolución de un crédito no hipotecario mientras el mismo esté vigente. De esta forma, se atrasaría la obligación de pago a fin de evitar que se produzca un incumplimiento del contrato de crédito dada la situación actual de paralización de la economía producto de la pandemia de coronavirus. Además, no se podrá obligar al deudor a pagar intereses de demora (intereses por el retraso en el pago) durante dicho período ni cualquier otro tipo de sanción.

Por otro lado, esta moratoria también se podrá solicitar por el avalista o fiador de un crédito no hipotecario a fin de suspender la posibilidad de que se ejecute el aval durante el período de la suspensión.

En todo caso, la suspensión no supone el perdón de parte de la deuda o de sus intereses por parte de la entidad bancaria.

 

  • Requisitos para poder solicitar esta suspensión

Se podrá solicitar esta moratoria cuando el deudor (persona que recibió el crédito) o el avalista (persona que se compromete a pagar la deuda en caso de incumplimiento por el deudor) se encuentre en una situación de vulnerabilidad económica. Se encontrará en una situación de vulnerabilidad económica en los siguientes casos:

- Situación de desempleo o caída sustancial de ventas

Podrán solicitar la suspensión del contrato todos aquellos deudores o avalistas que pasen a estar en situación de desempleo o, en caso de ser empresarios o autónomos, sufran una pérdida sustancial de sus ingresos o una caída sustancial de sus ventas. Se entenderá que se ha producido una caída sustancial de las ventas cuando esta ascienda al menos a un 40% respecto a las ventas antes del inicio de la pandemia.

- Situación económica de los miembros de la unidad familiar

Se podrá solicitar esta moratoria en el caso de que los ingresos de los miembros de la unidad familiar del deudor o avalista no superen, en el mes anterior a la solicitud de la moratoria, el límite de tres veces el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples mensual (IPREM). De esta forma, se podría solicitar siempre que los ingresos mensuales no superen la cantidad de 1.613,52 euros.

En todo caso, este límite se podrá aumentar en los siguientes casos:

  • Este límite se incrementará en 0,1 veces el IPREM por cada hijo a cargo en la unidad familiar del deudor o avalista. El incremento aplicable por hijo a cargo será de 0,15 veces el IPREM por cada hijo en el caso de unidad familiar monoparental (hijo que vive únicamente con el padre o la madre).
  • Este límite se incrementará en 0,1 veces el IPREM por cada persona mayor de 65 años miembro de la unidad familiar.
  • En caso de que alguno de los miembros de la unidad familiar tenga declarada una discapacidad superior al 33 por ciento, situación de dependencia o enfermedad que le incapacite de forma permanente para realizar una actividad laboral, será de 0,4 veces el IPREM, sin perjuicio de los incrementos acumulados por hijo a cargo.

Por otro lado, también será posible solicitar esta suspensión cuando la cuota del préstamo, incluidos sus gastos, resulte superior o igual al 35 por cien de los ingresos netos (ingresos tras descontar los correspondientes impuestos) que perciba el conjunto de los miembros de la unidad familiar del deudor o avalista.

Por último, se podrá solicitar la suspensión del contrato cuando a consecuencia de la emergencia sanitaria, la unidad familiar del deudor o avalista haya sufrido una alteración significativa de sus circunstancias económicas. En concreto, en el caso del deudor, se entenderá que se ha producido una alteración significativa de las circunstancias económicas cuando la cantidad a pagar como cuota del crédito sobre la renta familiar se haya multiplicado por al menos 1,3.

En relación con lo anterior, se entenderá por unidad familiar la compuesta por el deudor o avalista, su cónyuge no separado legalmente o pareja de hecho inscrita y sus hijos, con independencia de su edad, que residan con el deudor o avalista. Se incluyen las personas vinculadas por una relación de tutela, guarda o acogimiento familiar y su cónyuge no separado legalmente o pareja de hecho inscrita, que residan con el deudor o avalista.

 

  • Documentación necesaria para justificar los requisitos anteriores

La situación por desempleo se justificará mediante el certificado emitido por la Tesorería General de la Seguridad Social, donde figure la cuantía mensual que se percibe en prestaciones o subsidios por desempleo.

En el caso de cese de actividad por parte de trabajadores autónomos, esta circunstancia se justificará mediante el certificado emitido por la Agencia Tributaria (o por la agencia correspondiente en el País Vasco y Navarra), donde se declare el cese de actividad (modelo 036).

El número de personas que residen con el deudor o avalista se podrá justificar mediante:

  • El libro de familia o documento donde se acredite la constitución de pareja de hecho.
  • El certificado de empadronamiento donde se recoja el total de residentes en la vivienda emitido en los últimos seis meses.
  • La declaración de dependencia o de incapacidad permanente donde se recoja la dependencia respecto del deudor.

En todo caso, si no se dispone de los documentos anteriores, será posible demostrar los puntos anteriores mediante una declaración responsable del deudor o avalista donde se indique el cumplimiento de los requisitos para poder sujetarse a esta suspensión. En todo caso, estos documentos se deberán facilitar a la entidad financiera en el plazo de un mes desde que termine el estado de alerta.

 

¿Cómo utilizar este documento?

Siguiendo lo establecido en la normativa aplicable, esta suspensión se deberá solicitar por escrito a la entidad financiera que otorgó el crédito no hipotecario o a la que se concedió el aval, redactando un documento formal.

Este documento incluye toda la información necesaria para solicitar correctamente la moratoria de un crédito no hipotecario. En concreto, se recoge:

Una vez descargado y firmado el documento, se deberá remitir esta solicitud a la entidad bancaria correspondiente. Esta solicitud se podrá facilitar desde el día 1 de abril, y hasta un mes después de que termine el estado de alarma. Por otro lado, la misma se podrá enviar por correo, burofax, por e-mail a la cuenta facilitada por el entidad financiera o presencialmente en la oficina correspondiente (dado que las entidades financieras permanecerán abiertas durante el estado de alarma).

Una vez aprobada esta solicitud, el plazo de duración de la suspensión será de tres meses, ampliable en el futuro por el gobierno, desde su aprobación por parte de la entidad financiera a la que se remite esta solicitud. De esta forma, durante este período, no se podrá exigir el pago de las cuotas del préstamo o la ejecución del aval.

 

Legislación aplicable

Este documento cumple con los requisitos establecidos en los artículos 21 y siguientes del Real Decreto-ley 11/2020, de 31 de marzo, por el que se adoptan medidas urgentes complementarias en el ámbito social y económico para hacer frente al COVID-19.

 

Ayuda de un abogado

También tienes la opción de consultar a un abogado si necesitas ayuda.

El abogado puede contestar a tus preguntas o ayudarte en tus trámites. Al final de la creación del documento, se te ofrecerá esta opción.

 

¿Cómo modificar el modelo?

Rellenas un formulario. El documento se va redactando ante tus ojos, en función de tus respuestas.

Al finalizar, lo recibirás en los formatos Word y PDF. Puedes modificarlo y volver a utilizarlo.

Rellenar el modelo